jueves, 17 de junio de 2010

miércoles, 17 de marzo de 2010

martes, 14 de julio de 2009

EL COMPÁS

Preparación para el uso del compás (brújula) antes de entrar al agua.


En algunos sitios de buceo que han sido relevados, se proveen mapas del lugar con referencias y distancias para facilitar el buceo. Para ser útil el mapa debe indicar el rumbo Norte, con suficiente precisión. Los mapas para buceo abarcan áreas limitadas, ya que no se recorren grandes distancias.

Para establecer el rumbo a partir de un mapa, coloca el mapa sobre una superficie plana, Coloca el compás sobre el mapa y mové éste hasta alinear el Norte magnético indicado en el mapa con la línea Sur-Norte señalada por el compás. Ahora el mapa está en posición con respecto al terreno real.

Alinea el compás sobre el mapa con la línea de rumbo (la línea roja) apuntando desde tu punto de partida (A) hacia tu destino (B). Si es necesario traza la línea con una regla sobre el mapa. Gira el limbo (anillo de dirección) hasta que la marca de dirección de cero grados en el limbo, frecuentemente marcada con una hendidura, coincida con el Norte de la aguja magnética del compás.

Todo lo que hay que hacer ahora es mantener el Norte de la aguja en la marca de dirección, mientras se navega en el rumbo indicado por la línea de rumbo.

En la mayoría de los casos, en el buceo deportivo, no se utiliza un mapa, simplemente se identifica el destino si está a la vista, o se conoce su ubicación relativa, antes de descender y se alinea el limbo con la línea de rumbo apuntando ésta directamente a ojo hacia el destino.

Uso del compás debajo del agua.

Antes de descender, presta especial atención a la dirección de la línea de la costa, y el rumbo hacia ciertos puntos de referencia que puedan resultar importantes.

Normalmente el compás debe utilizarse en posición horizontal para evitar que la aguja magnética se trabe, una inclinación de unos 10 a 15 grados de la horizontal es normalmente aceptable, en algunos compases la tolerancia es mayor, aún hasta 30 grados.

Comúnmente en el buceo se sigue un rumbo para alcanzar algún punto de interés predeterminado, como el pecio de un naufragio, una roca o restinga, etc. Al sumergirse luego de obtener el rumbo en la superficie, se debe ser muy cuidadoso de no modificar accidentalmente la posición del anillo de dirección, siempre conviene memorizar el rumbo determinado en grados para mayor seguridad.

Evita siempre nadar grandes distancias sin control del rumbo. La manera habitual de utilizar el compás es, con el compás en la muñeca izquierda, tomarse con la mano izquierda por encima del codo derecho, y extender la mano derecha hacia adelante. Esta maniobra coloca el compás justo delante de la vista, y la línea de rumbo quedará alineada con el cuerpo. Con cierta práctica, podrás nadar en línea recta manteniendo el compás constantemente frente a tu vista, asegurándote de que la línea de rumbo apunta tan precisamente como es posible en la misma dirección de tu movimiento.

Para utilizar el limbo graduado de 360 grados (el anillo giratorio) para fijar un nuevo rumbo, tenés que mantener la marca de dirección (0 grados) coincidente con el Norte de la aguja magnética, es decir en la misma posición en que venías, entonces girar el dial, en sentido horario para girar a la izquierda, o antihorario para girar a la derecha, según corresponda, hasta que la cantidad de grados requerida sea señalada por el Norte de la aguja, luego sólo tendrás que navegar siguiendo la nueva línea de rumbo establecida.

Fijate que si vas a girar a la izquierda, el dial irá desde 0 grados hacia los 360 grados de la escala del limbo, o sea que, para girar, por ejemplo 90 grados, el Norte de la aguja se moverá desde 0 hasta la marca de 270 grados (360 - 90 = 270). Practicá todas estas maniobras en tierra hasta que las domines fácilmente.

No es conveniente tratar de realinear el compás antes de encontrar una ubicación de descanso que permita verificar una posición horizontal, un fondo plano, la vista de la superficie, la vertical dada por las burbujas, u otra referencia. Cuando tengas dudas, como en la obscuridad o en aguas turbias, gira el compás suavemente a derecha e izquierda para verificar que la aguja magnética se mueve libremente con suavidad antes de confiar en que el rumbo marcado es el correcto.

Al navegar cerca del fondo con buena visibilidad, podes hacer uso de puntos fijos, apuntando la línea de rumbo, identificando un punto en la proyección de esa línea y nadando luego hacia el libremente. Al llegar, podes elegir un nuevo punto y así sucesivamente. Esta práctica evita tener que estar observando constantemente el compás y minimiza la deriva producida por las corrientes. Siempre que sea posible es preferible bajar directamente al fondo y utilizar esta técnica.


Navegación Subacuática (Segunda parte)

Ayudas naturales en la navegación subacuática.

La continuidad de la inclinación natural de la playa bajo el agua puede indicar al buceador si esta siguiendo o no la línea de la costa, pero, se debe ser cuidadoso con esto, sólo sirve cerca de la costa y las crestas o lomadas pueden llevar a confusión.
Las ondas en la arena del fondo formadas por las olas normalmente corren paralelas a la costa, sirviendo de referencia. Nuevamente hay que tener cuidado, la presencia de restingas o arrecifes pueden alterar este esquema.
En costas rocosas, la línea de las rocas puede seguirse frecuentemente por largos trechos bajo el agua sirviendo de referencia.
La dirección de la corriente puede normalmente determinarse por el movimiento de las algas o las partículas en suspensión en el agua. Puede utilizarse previamente el compás para determinar la orientación de la costa respecto a la corriente.
En aguas someras y claras, y en horas de luz natural, la dirección del sol puede estimarse observando la dirección de la sombra de los objetos sobre el fondo, o simplemente mirando hacia la superficie.
Con buena visibilidad, se puede fijar un rumbo en línea recta y evitar ser desviado por la corriente tomando tres puntos en la línea de visión: el primero en la ubicación actual, el segundo para determinar una línea recta, y un tercero, más alejado, como referencia futura en la misma línea. Cuando se alcanza el segundo punto, el tercero pasará a ser la referencia para elegir uno nuevo, más lejano, siempre en la misma línea.